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Tiempo Ordinario

Sábado de la XXVII semana del Tiempo Ordinario o Santa María en Sábado

Sábado, 10 de octubre de 2026

3 min de lecturaSanta María en Sábado

Lectura rápida

Resumen de las lecturas de hoy en pocas frases.

Primera lectura

Gal 3, 22-29

San Pablo explica que la Ley preparó el camino para la justificación por la fe en Jesucristo. Por el bautismo, todos hemos quedado revestidos de Cristo, superando toda división y convirtiéndonos en herederos de la promesa.

Salmo responsorial

Sal 104, 2-7

El salmo invita a alabar al Señor, buscar constantemente su rostro y recordar con alegría sus portentos y su Alianza eterna.

Evangelio

Lc 11, 27-28

En medio de la multitud, una mujer alaba a la madre que engendró y amamantó a Jesús. El Señor responde ensanchando esa alabanza y declarando dichosos a quienes escuchan la Palabra de Dios y la llevan a la práctica.

Palabra del Día

Sábado de la XXVII semana del Tiempo Ordinario o Santa María en Sábado

Sábado, 10 de octubre de 2026

Evangelio: Lc 11, 27-28

“La verdadera grandeza a los ojos de Dios no radica únicamente en los lazos de sangre, sino en la apertura del…”

lecturadiaria.online

Para llevar en el día

La verdadera grandeza a los ojos de Dios no radica únicamente en los lazos de sangre, sino en la apertura del corazón a su voz. Como la Virgen María, estamos llamados a acoger la Palabra y transformarla en obras de caridad. Te invitamos a leer y meditar los textos completos de hoy para renovar tu compromiso de vida cristiana.

Leer los textos completos

Lectura completa

Los textos de las lecturas y del Evangelio de hoy, para leer con calma.

Primera lectura

Gal 3, 22-29

Hermanos:

La Ley escrita sometió todo al pecado, para que la promesa se cumpla en aquéllos que creen, gracias a la fe en Jesucristo.

Antes que llegara la fe, estábamos cautivos bajo la custodia de la Ley, en espera de la fe que debía ser revelada. Así, la Ley fue nuestro guardián, hasta que llegara Cristo, a fin de que fuéramos justificados por la fe. Y ahora que ha llegado la fe, no estamos más bajo la custodia de un guardián.

Porque todos ustedes, por la fe, son hijos de Dios en Cristo Jesús, porque habiendo sido bautizados en Cristo, han quedado revestidos de Cristo.

Por lo tanto, ya no hay judío ni pagano, esclavo ni hombre libre, varón ni mujer, porque todos ustedes no son más que uno en Cristo Jesús. Y si ustedes pertenecen a Cristo, entonces son descendientes de Abraham, herederos en virtud de la promesa.

Salmo responsorial

Sal 104, 2-7

R. ¡El Señor se acuerda de su Alianza!

¡Canten al Señor con instrumentos musicales, pregonen todas sus maravillas! Gloríense en su santo Nombre, alégrense los que buscan al Señor!

R.

¡Recurran al Señor y a su poder, busquen constantemente su rostro; recuerden las maravillas que Él obró, sus portentos y los juicios de su boca!

R.

Descendientes de Abraham, su servidor, hijos de Jacob, su elegido: el Señor es nuestro Dios, en toda la tierra rigen sus decretos.

R.

Evangelio

Lc 11, 27-28

Jesús estaba hablando y una mujer levantó la voz en medio de la multitud y le dijo: ¡Feliz el vientre que te llevó y los pechos que te amamantaron!

Jesús le respondió: Felices más bien los que escuchan la Palabra de Dios y la practican.

Textos tomados de la liturgia diaria publicada por Eucaristía Diaria , del Departamento de Liturgia del Arzobispado de Santiago. Los resúmenes y la reflexión son un complemento y no sustituyen a la celebración ni a la fuente oficial.

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