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Tiempo Ordinario

XXVII Domingo del Tiempo Ordinario

Domingo, 4 de octubre de 2026

4 min de lectura

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Resumen de las lecturas de hoy en pocas frases.

Primera lectura

Is 5, 1-7

El profeta entona el canto de su amigo a una viña plantada con esmero y cuidado que, en lugar de uvas buenas, produjo frutos agrios. Ante este desengaño, el Señor anuncia el juicio y abandono de su pueblo por haber cambiado la justicia y el derecho por la violencia y el clamor de angustia.

Salmo responsorial

Sal 79, 9. 12-16. 19-20

Plegaria y súplica confiada para que el Señor cuide y restaure la vid que su propia mano plantó. Antífona: «La viña del Señor es su pueblo».

Segunda lectura

Flp 4, 6-9

San Pablo exhorta a la comunidad a presentar todas sus necesidades a Dios con oración y acción de gracias para recibir su paz protectora. Asimismo, invita a centrar los pensamientos y la conducta en todo lo que es noble, justo, puro y virtuoso.

Evangelio

Mt 21, 33-46

Jesús expone la parábola de los viñadores malvados que asesinan a los siervos y al hijo del dueño para quedarse con la herencia. Ante esta actitud, anuncia que el Reino de Dios les será quitado y entregado a un pueblo que produzca sus frutos a su debido tiempo. Los líderes religiosos comprenden que la advertencia se dirige a ellos y buscan prenderlo.

Palabra del Día

XXVII Domingo del Tiempo Ordinario

Domingo, 4 de octubre de 2026

Evangelio: Mt 21, 33-46

“La liturgia de este domingo nos recuerda con honda claridad que formamos parte de la viña amada del Señor y qu…”

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Para llevar en el día

La liturgia de este domingo nos recuerda con honda claridad que formamos parte de la viña amada del Señor y que de nosotros se esperan frutos auténticos de conversión y justicia. Frente a la tentación de apropiarnos de los dones recibidos, la Palabra nos llama al servicio desinteresado y a la fidelidad cotidiana. Te invitamos a leer y orar con estos textos completos para renovar tu confianza en el Dios de la paz.

Leer los textos completos

Lectura completa

Los textos de las lecturas y del Evangelio de hoy, para leer con calma.

Primera lectura

Is 5, 1-7

Voy a cantar en nombre de mi amigo el canto de mi amado a su viña. Mi amigo tenía una viña en una loma fértil. La cavó, la limpió de piedras y la plantó con cepas escogidas; edificó una torre en medio de ella y también excavó un lagar. Él esperaba que diera uvas, pero dio frutos agrios.

Y ahora, habitantes de Jerusalén y hombres de Judá, sean ustedes los jueces entre mi viña y yo. ¿Qué más se podía hacer por mi viña que yo no lo haya hecho? Si esperaba que diera uvas, ¿por qué dio frutos agrios?

Y ahora les haré conocer lo que haré con mi viña; quitaré su valla, y será destruida, derribaré su cerco y será pisoteada. La convertiré en una ruina, y no será podada ni escardada. Crecerán los abrojos y los cardos, y mandaré a las nubes que no derramen lluvia sobre ella.

Porque la viña del Señor de los ejércitos es la casa de Israel, y los hombres de Judá son su plantación predilecta. ¡Él esperó de ellos equidad, y hay efusión de sangre; esperó justicia, y hay gritos de angustia!

Salmo responsorial

Sal 79, 9. 12-16. 19-20

R. La viña del Señor es su pueblo.

Tú sacaste de Egipto una vid, expulsaste a los paganos y la plantaste; extendió sus sarmientos hasta el mar y sus retoños hasta el Río. R.

¿Por qué has derribado sus cercos para que puedan saquearla todos los que pasan? Los jabalíes del bosque la devastan y se la comen los animales del campo. R.

Vuélvete, Señor de los ejércitos, observa desde el cielo y mira: ven a visitar tu vid, la cepa que plantó tu mano, el retoño que Tú hiciste vigoroso. R.

Nunca nos apartaremos de ti: devuélvenos la vida e invocaremos tu Nombre. Restáuranos, Señor de los ejércitos, ¡que brille tu rostro y seremos salvados! R.

Segunda lectura

Flp 4, 6-9

Hermanos:

No se angustien por nada, y en cualquier circunstancia, recurran a la oración y a la súplica, acompañadas de acción de gracias, para presentar sus peticiones a Dios. Entonces la paz de Dios, que supera todo lo que podemos pensar, tomará bajo su cuidado los corazones y los pensamientos de ustedes en Cristo Jesús.

En fin, mis hermanos, todo lo que es verdadero y noble, todo lo que es justo y puro, todo lo que es amable y digno de honra, todo lo que haya de virtuoso y merecedor de alabanza, debe ser el objeto de sus pensamientos.

Pongan en práctica lo que han aprendido y recibido, lo que han oído y visto en mí, y el Dios de la paz estará con ustedes.

Evangelio

Mt 21, 33-46

Jesús dijo a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: «Escuchen esta parábola: Un hombre poseía una tierra y allí plantó una viña, la cercó, cavó un lagar y construyó una torre de vigilancia. Después la arrendó a unos viñadores y se fue al extranjero.

Cuando llegó el tiempo de la vendimia, envió a sus servidores para percibir los frutos. Pero los viñadores se apoderaron de ellos, y a uno lo golpearon, a otro lo mataron y al tercero lo apedrearon. El propietario volvió a enviar a otros servidores, en mayor número que los primeros, pero los trataron de la misma manera.

Finalmente, les envió a su propio hijo, pensando: "Respetarán a mi hijo". Pero, al verlo, los viñadores se dijeron: "Éste es el heredero: vamos a matarlo para quedarnos con su herencia". Y apoderándose de él, lo arrojaron fuera de la viña y lo mataron.

Cuando vuelva el dueño, ¿qué les parece que hará con aquellos viñadores?»

Le respondieron: «Acabará con esos miserables y arrendará la viña a otros, que le entregarán el fruto a su debido tiempo».

Jesús agregó: «¿No han leído nunca en las Escrituras:

"La piedra que los constructores rechazaron ha llegado a ser la piedra angular: ésta es la obra del Señor, admirable a nuestros ojos"? Por eso les digo que el Reino de Dios les será quitado a ustedes, para ser entregado a un pueblo que le hará producir sus frutos».

Los sumos sacerdotes y los fariseos, al oír estas parábolas, comprendieron que se refería a ellos. Entonces buscaron el modo de detenerlo, pero temían a la multitud, que lo consideraba un profeta.

Textos tomados de la liturgia diaria publicada por Eucaristía Diaria , del Departamento de Liturgia del Arzobispado de Santiago. Los resúmenes y la reflexión son un complemento y no sustituyen a la celebración ni a la fuente oficial.

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