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Tiempo Ordinario

Jueves de la XXV semana del Tiempo Ordinario

Jueves, 24 de septiembre de 2026

3 min de lecturaNuestra Señora de la Merced

Lectura rápida

Resumen de las lecturas de hoy en pocas frases.

Primera lectura

Ecl 1, 2-11

Cohélet reflexiona sobre la caducidad de las realidades terrenales y los ciclos continuos de la naturaleza. Constata que el afán humano no añade nada nuevo bajo el sol y subraya la fragilidad de la memoria histórica.

Salmo responsorial

Sal 89, 3-6. 12-14. 17

Reconocimiento de la eternidad divina frente a la brevedad de la vida humana, suplicando el favor y la compasión del Señor. R. «¡Tú eres nuestro refugio, Señor!».

Evangelio

Lc 9, 7-9

Herodes el tetrarca oye hablar de las obras y enseñanzas de Jesús y se siente profundamente desconcertado. La gente propone diversas hipótesis sobre su identidad, relacionándolo con los antiguos profetas o con Juan resucitado. Consciente de haber decapitado a Juan, Herodes se pregunta quién es Jesús y busca la manera de verlo.

Palabra del Día

Jueves de la XXV semana del Tiempo Ordinario

Jueves, 24 de septiembre de 2026

Evangelio: Lc 9, 7-9

La Palabra de este día nos confronta con la brevedad de la existencia y la necesidad de buscar aquello que per…

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Para llevar en el día

La Palabra de este día nos confronta con la brevedad de la existencia y la necesidad de buscar aquello que permanece para siempre. La inquietud de Herodes ante la figura de Jesús nos invita a trascender la simple curiosidad para abrir el corazón a un encuentro vivo con el Señor. Adentrarse en estas lecturas completas nos concede la sabiduría necesaria para fundar nuestra esperanza únicamente en Dios.

Leer los textos completos

Lectura completa

Los textos de las lecturas y del Evangelio de hoy, para leer con calma.

Primera lectura

Ecl 1, 2-11

¡Vanidad, pura vanidad!, dice el sabio Cohélet. ¡Vanidad, pura vanidad! ¡Nada más que vanidad!

¿Qué provecho saca el hombre de todo el esfuerzo que realiza bajo el sol?

Una generación se va y la otra viene, y la tierra siempre permanece.

El sol sale y se pone, y se dirige afanosamente hacia el lugar de donde saldrá otra vez.

El viento va hacia el sur y gira hacia el norte; va dando vueltas y vueltas, y retorna sobre su curso.

Todos los ríos van al mar y el mar nunca se llena; al mismo lugar donde van los ríos, allí vuelven a ir.

Todas las cosas están gastadas, más de lo que se puede expresar. ¿No se sacia el ojo de ver, el oído no se cansa de escuchar?

Lo que fue, eso mismo será; lo que se hizo, eso mismo se hará: ¡no hay nada nuevo bajo el sol!

Si hay algo de lo que dicen: «Mira, esto sí que es algo nuevo», en realidad, eso mismo ya existió muchísimo antes que nosotros.

No queda el recuerdo de las cosas pasadas, ni quedará el recuerdo de las futuras en aquellos que vendrán después.

Salmo responsorial

Sal 89, 3-6. 12-14. 17

R. ¡Tú eres nuestro refugio, Señor!

Tú haces que los hombres vuelvan al polvo, con sólo decirles: «Vuelvan, seres humanos». Porque mil años son ante tus ojos como el día de ayer, que ya pasó, como una vigilia de la noche.

R. ¡Tú eres nuestro refugio, Señor!

Tú los arrebatas, y son como un sueño, como la hierba que brota de mañana: por la mañana brota y florece, y por la tarde se seca y se marchita.

R. ¡Tú eres nuestro refugio, Señor!

Enséñanos a calcular nuestros años, para que nuestro corazón alcance la sabiduría. ¡Vuélvete, Señor! ¿Hasta cuándo...? Ten compasión de tus servidores.

R. ¡Tú eres nuestro refugio, Señor!

Sácianos enseguida con tu amor, y cantaremos felices toda nuestra vida. Que descienda hasta nosotros la bondad del Señor; que el Señor, nuestro Dios, haga prosperar la obra de nuestras manos.

R. ¡Tú eres nuestro refugio, Señor!

Evangelio

Lc 9, 7-9

El tetrarca Herodes se enteró de todo lo que Jesús hacía y enseñaba, y estaba muy desconcertado porque algunos decían: «Es Juan, que ha resucitado».

Otros decían: «Es Elías, que se ha aparecido», y otros: «Es uno de los antiguos profetas que ha resucitado».

Pero Herodes decía: «A Juan lo hice decapitar. Entonces, ¿quién es éste del que oigo decir semejantes cosas?». Y trataba de verlo.

Textos tomados de la liturgia diaria publicada por Eucaristía Diaria , del Departamento de Liturgia del Arzobispado de Santiago. Los resúmenes y la reflexión son un complemento y no sustituyen a la celebración ni a la fuente oficial.

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